El divorcio es muy difícil para el hijo; aunque muchas veces todo se divide en partes iguales sin mayor drama, son los cambios en la rutina lo que puede provocar desanimo. La consulta dgt V3067-14 vinculantes despejará tus dudas en cuanto a cómo sería la distribución de las actividades económicas en pro del crecimiento del hijo o hija.

Cada vez es más normal que las parejas hagan una vida completamente distinta a la que tenían antes de la ruptura. Sin embargo, fijan sus residencias una muy lejos de la otra, dentro del propio país o incluso, fuera de él. Un padre y una madre hacen todo por su hijo, cuando uno de los dos vive a distancia de el hijo es lógico que aproveche todas las oportunidades para compartir con él. Sin embargo, ¿qué sucede con los gastos de este viaje?. Los gastos de traslado para cumplir el régimen de visitas deben ser saldados por ambos progenitores, puede ser tanto en partes iguales así como también estaría relacionado con el nivel de ingresos de cada uno.

Esta regla solo es de aplicación si la sentencia lo dicta así. Si se divorciaron por las buenas, debe aplicarse dentro de la carta de divorcio, la obligación de pago por el padre y la madre. Si esta sentencia no sale en la carta de divorcio, se deberá acudir a una serie de pasos tediosos como ir al procedimiento de modificación de medidas.

Una de las diversas reglas y condiciones en contra del estricto régimen de visitas, tiene que ver con la vivienda. Si se trata de una casa antigua, quedará anulado. Debido a que, para ver a su hijo un padre hace enormes sacrificios y gastos, que fuera de la alimentación (educación, vestido, alimentos), le van a costar dinero. No todo mundo tiene la suerte de contar con un alto capital pero sí el derecho de continuar viendo a su hijo.

Cuando se establece la custodia compartida, es menester definir el espacio y tiempo que el menor compartirá con cada uno, incluidas las vacaciones de verano y navidad. En una relación sana entre padres separados no habrá falta ningún juez y se podrá practicar cualquier tipo de régimen de visita mientras el pequeño no se vea afectado.

Todas estas leyes y el cambio de rutina, van con el objetivo de proporcionar las necesidades afectivas y educacionales al niño o niña. El objetivo del régimen de visitas es cultivar las relaciones humanas, en este caso entre dos padres separados.

La duración del régimen de visitas, asi como el tiempo que puedan realizarse, es un diálogo entre ex cónyuges. Mientras el hijo permanezca con el padre no custodio, el mismo debe continuar entregando la pensión de alimentos fijada.

El juez podría suspender el régimen de visitas en caso de circunstancias de emergencia. Como reiterados incumplimientos del mismo. En caso de esto, el juez tomará cartas en el asunto, reduciendo el tiempo de visita e impidiéndole al hijo, que se quede a dormir en la casa del padre no custodio.

Puntos de encuentro familiar: propios para cuando se incumple una regla en cuanto entrega o recogida del menor.

Si el padre visitante, no entrega al hijo en el tiempo acordado al custodio, puede quitársele el derecho a ver a su hijo y pagar de 2 a 4 años de prisión y la inhabilitación del ejercicio de la patria potestad por tiempo de 4 a 10 años.

Aunque el régimen de visitas es una sentencia judicial, puede ser modificado o suspenderse en caso que afecte al menor de edad en su desarrollo, de alguna manera. Cada niño es único, por lo cual, cada caso es diferente y merece una solución que se adecúe a sus necesidades.

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